Bases para una iglesia laical hoy en el Perú [2006]

Entre el 27 de febrero y el 3 de marzo del presente año se desarrolló en la Universidad Antonio Ruíz de Montoya el conversatorio “Bases para una iglesia laical hoy en el Perú” organizado por movimientos laicos como EDOP, MPC y CVX en colaboración con UNEC Lima. Nuestro centro participó con una delegación de 11 personas, aproximadamente, con una participación bastante activa a lo largo de todo el conversatorio presentando expresando reflexiones a partir de nuestras experiencias de laicado.

En este espacio de reflexión nos encontramos laicos que tienen como ejes de evangelización el mundo universitario, educativo, diferentes áreas profesionales, trabajo litúrgico, preparación de sacramentos, la pastoral social, etc. A pesar de la diversidad de edades y campos de acción nos sentíamos llamados a ser testigos fieles de la Buena nueva del Reino.

Este conversatorio nos permitió volver a las fuentes y reencontrarnos con documentos de nuestra iglesia que exhortan al compromiso de los laicos con los más pobres, a ser testigos de los gozos y esperanzas, las tristezas y alegrías de nuestro pueblo como lo mencionaba la constitución Gaudium et spes del Concilio vaticano II. Ha sido significativo para nosotros compartir en los grupos con laicos de trayectoria pastoral que han sido capaces de articular sus proyectos de vida con los desafíos del discipulado.

Uno de los momentos que han marcado este conversatorio fue hacer memoria del verdadero sentido de la misión a partir de la práctica de Jesús y de su propia espiritualidad que nos daba pistas para el camino del seguimiento. En una coyuntura electoral como la que atravesamos era imprescindible dialogar en clave de fe nuestra participación como laicos en acciones de corto y largo plazo que contribuyan a la consolidación de la democracia, la justicia y la igualdad también como pilares del mensaje cristiano.

Además de las elecciones, un signo de este tiempo es la V conferencia episcopal latinoamericana que se celebrará en Brasil el próximo año. Este tema provocó entre los asistentes al conversatorio la promoción de iniciativas de reflexiones profundas en nuestras comunidades de base, parroquias, diócesis que tuvieran como resultados informes que puedan ser entregados a nuestros delegados en esta conferencia. También nos pareció importante continuar en la línea de reuniones conjuntas de estudio del documento de preparación del V CELAM y los desafíos del discipulado hoy en las que participarán UNEC, MPC, EDOP y CVX. Esperamos que luego de la fiesta pascual de resurrección nos preparemos bien para aportar con calidad en estas reuniones que nos congregan como iglesia comprometida.

María Zoila Fernández

Luis Malaspina

A modo de recuerdo y motivación

Sebastián Villalobos Romero

Comunidad yachayutqaytam

Comienza un nuevo año y me complace saludarles y desearles toda clase de venturas en el 2006. El tiempo pasa inexorablemente y llegamos a esta etapa de reencuentro en el movimiento en el cual nunca es vano hablar del compromiso cristiano y que tan profundamente implicados están el hombre y la sociedad.

Al mismo tiempo la política , por ser una actividad donde lo humano está tan expresamente en juego, apela a la responsabilidad de la fe cristiana toda vez que hoy como ayer existen entre nosotros situaciones de egoísmo e injusticia, se registran fallos y omisiones por falta precisamente de coherencia entre la fe y la vida. Si bien es cierto que no todos participamos en el mismo modo y medida sino en el contexto y tarea que corresponde a cada uno de acuerdo con sus responsabilidades es de esta manera que atendiendo las criticas negativas de la acción política no justifica la ausencia ni la indiferencia de los cristiano frente a la política.

En esta perspectiva honestamente considero que en el movimiento falta un estilo motivador para cambiar las cosas, porque desde luego no nos falta generosidad, sino comprender con mayor claridad la vocación a la que estamos llamados todos los cristianos creyentes, lucidez cristiana para ver en que consiste el verdadero servicio al hombre y al bien común además de la fortaleza como dice Andrés para salir de los caminos fáciles , los rutinarios y buscar las nuevas sendas de hoy ya que somos luz que no ha de esconderse.

Sobre este asunto la expresión que a los católicos se nos conoce más por ir a misa que por salir, curiosamente tiene que ver con el termino misa y más aún con_ salida esto es la misión al mundo y en el mundo, en este caso al traducir el popular “ite missa est” por el de “pueden ir en paz”, se ha postergado el imperativo Ite que se interpreta en Id al mundo entero. Y esta verdad nos la ha recordado Juan Pablo II en la encíclica Centecimus Annus donde subraya que la misión de los cristianos, laicos sobretodo, es la animjavascript:void(0)

Publicaración evangélica de las realidades humanas, en virtud del cual cumplida la celebración de la misa empieza la misión, que es la animación de la vida desde el evangelio donde el ser humano es sujeto de fe y por lo tanto preparado para ser cristiano.

Finalmente estoy convencido que una propuesta desafiante en el movimiento es la formación y aunque la situación no parece haber mejorado, repensar que somos enviados a evangelizar a los pobres naturalmente no basta hablar de pobreza sino conocerla. Todo esto nos hará ver que la pregunta por la significación teológica de la liberación es en realidad una cuestión sobre el sentido del mismo cristianismo y sobre la misión de la iglesia que trata de retomar los grandes temas de la vida cristiana en el radical cambio de perspectiva y dentro de la nueva problemática planteada por este compromiso en que el derecho de los pobres se fundamenta por que son derechos de Dios.

Y después del informe final, ¿qué?.

Beatriz May Ling Ramírez Huaroto



Y después del informe final, ¿qué?. Pregunta clave para los que creemos que éste es sólo un paso importante, pero inicial, en la tarea de tener un Perú mejor que el de hoy. No hay una sola respuesta, es una clara pregunta de opciones múltiples. Quiero centrarme en un aspecto que me parece trasversal a toda respuesta que se pueda dar: la re-conciliación implica re-ubicarse como parte de este proceso.



Hay que volver a ubicarnos. Porque lo que hoy conocemos no lo conocíamos, a pesar de que haya quienes aún lo sigan dudando. Y volver a ubicarse implica haber “procesado” lo ocurrido: nuestra primera tarea es leer el informe, discutirlo, “procesarlo”. Volver a ubicarnos implica también tomar una actitud respecto de lo conocido. Creo que debe ser una actitud optimista pero realista. Porque la reconciliación es un proceso y es bueno recordarlo. Una actitud realista es consciente de que con nuestra generación no se agotará la tarea, pero no por eso deja de construir ahora. Y se construye desde el lugar en que uno está, sin dejar de lado que organizarse con otros puede dar mayores resultados. Una actitud optimista actúa con la esperanza de que el cambio es posible si trabajamos con ahínco en él. Los jóvenes no podemos esperar a que otros construyan un país diferente, ¿qué pasará si no lo hacen?, ¿estamos dispuestos a pasar por lo mismo?. Para mí es claro que no.